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“EN LA SENDA DE PASTO”
(a Sandra Cozzo )
A veces los pájaros son una lejana herida
violenta y extensa
como un mar sublevado entre las rocas,
y el aire es una abundancia en la garganta
cuando una mujer desata vientos prisioneros.
A veces el pasto crece a pesar de tanta muerte
que la tierra cobija en su espumoso manto,
y Dios es la sangre indignada de un aborto
que niega los aromas de la clorofila
a un párpado
que quiso parpadear su primavera.
A veces el hambre, es un niño
y una carne doblegada,
y yo entonces quiero ser el hueso, ser nervio
ser inmundicia de aquel injusto pecho
aquella mano, la uña más pequeña
de donde se aferra mi impotencia
A veces la televisón es una alegría despiadada
y el sol una traición que llega muy a tiempo,
cuando los diarios ya se han publicado
y en occidente, fusilan al último humanista.
A veces no me alcanzan dos mil años de historia
para entender tanta persecución
del hombre por el hombre,
y sin embargo la luna sigue acaparando enamorados
que perpetúan esta vieja cadena de sudores
revueltas, sueños, costumbres y buenas intenciones.
A veces el rocío es una insolencia
sobre la hierba de los campos donde yo he llorado
la insolente mayoría de artefactos
luces y estadísticas
que hicieron olvidar aquello
de un beso por primera vez.
A veces no me explico porqué,
la única bandera del planeta
no es el cielo; que no necesita mástiles ni vientos,
y porqué no le declaramos la paz
a esos odios que nos vienen de regalo y por herencia.
A veces las olas se disfrazan de árboles
y los gorriones son amores indecisos
que rehuyen mi piel
por decir que aún no te conozco.
A veces tu pelo es miel despeinada
en las praderas,
donde hay flores altas que ignoran
el terror inmenso de un hongo radioactivo
y homicida
que desaparece
conjurado por mi boca
cuando tus senos son un par de
silvestres oraciones.
SERGIO ANDRÉS SCHIAVINI SCHNACK
Témperley-4/86
Poemas de su próxima obra, hechos los depósitos que marca la ley , y protegida su propiedad intelectual.
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